Registro | Ingresar
Campus Digital

Desconectado, la indiferencia de los tibios

Comparte
Autor: M. Mercè Conangla / Jaume Soler

Desconectado, la indiferencia de los tibios

Nuestro mundo “es como es” no tanto por el mal que hacen unos cuantos, sino por la pasividad de mucha buena gente que, a pesar de ser consciente, no se decide a pasar a la acción.

En su libro La Divina Comedia, Dante sitúa a los tibios en la antesala del infierno. Concibe su castigo en función de la ley del contrappasso. Así, aquellos que en la vida no supieron decidirse, corren en círculo sin descanso, perseguidos por tábanos y avispas. ¿Tal vez para hacerlos reaccionar?

Los indiferentes: ni fríos ni calientes, no se mojan, transitan por los grises, por las zonas indefinidas. Incapaces de pasión, de luchar por ideales, en territorio de nadie, abúlicos. Demasiadas personas tibias... y ¡tanta tarea por hacer! Es un desperdicio de energía y de vida. Demasiada tibieza en la propia vida, pasando de puntillas, casi sin dejar huella, sin definirse, para no llamar la atención ni ser juzgado, para estar bien con todos, para sentirse «parte de un grupo», para ser aceptado.

Descarga el artículo

Para acceder a la descarga del artículo, es necesario registrarse o iniciar sesión.

Iniciar Sesión Registro